[SPOILER]El atentado del 11 de septiembre del 2001, fue el comienzo del fin, Estados Unidos, inicio una guerra contra el medio oriente, y este mismo contra USA, aunque varios presidentes y políticos de ambos bandos, pudieron apaciguar las ansias de sangre, y guerra, en el 2013, empezó la guerra, que culminaría con el desastre, ya nadie se acuerda que bando inicio el inicio de la gran masacre, como se le denominaría tiempo después, pero eso ya no tenía importancia, dos años después de iniciada la guerra, los dos bandos se lanzaron bombas nucleares, destruyendo el mundo entero, los sobrevivientes de estas catástrofe, para sobrevivir tuvieron que luchar entre ellos, iniciando lo que los historiadores posteriormente nombraría, como "la herencia de la guerra"
Han pasado, 10 años después de la guerra. En una ciudad ya destruida, el paraje, era una ciudad con edificios destrozados, escombros por todas partes, en sus calles ya roñosas y agrietadas, se estaba librando una batalla, entre varias personas, con armas, el ruido despertó, a una chica que dormía sobre un piso, en un subterráneo, la chica se levanto, hace 5 días que estaba en ese sitio, solo hace una semana, se había despertado en un sitio desolado, sin recuerdos de su vida pasada en su mente, la chica, era alta, de tez blanca, pelo verde oscuro, y que le llegaba hasta la barbilla, su ropas, consistían en una falda que le llegaba hasta un poco mas abajo de la rodilla, traía puesta una polera roja manga larga, ella se lavo la cara, sumergiendo su rostro en cubeta con agua, y después paso por las vías de ventilación, las cuales, estaban oxidadas, y llenas de musgos, y salió a una cocina de cafetería, abrió un refrigerador, el cual, solo tenía una botella llena de bebida, la chica saco la botella del refrigerador, la destapo, y tomo, ya hacía cuatro días, que había encontrado ese refugio, libre de las luchas que se libraban en el exterior, pero debía salir, para poder, buscar comida, busco entre algunos cajones, su arma, un revolver, aunque era una chica de 15 años, era muy buena pistolera, camino por el pasillo del edificio, las cerámicas eran blancas, paredes rojas, y ventanas destrozadas eran lo que quedaba de aquel edificio, la chica salió del edificio, cargo su pistola, con la esperanza de no usarla, anduvo, por el camino destrozado, y roído, pero lo que no sabía es que la estaban observando un grupo de hombres
- Entonces, hay otra persona mas en este lugar- comento un hombre, que llevaba un catalejo, y agrego- Podemos, venderla como esclava, nos daría una buena paga por esa chica
Los hombres, que estaban montado en autos descapotables, y blindados, se movilizaron. La chica, estaba recogiendo, cosas de un supermercado, que estaba en ruina, pero que extrañamente, conservaba sus productos en buen estado, la chica recogió algunas, carnes, y cosas para poder comer, y cuando salió del supermercado, fue rodeada, por hombres montados en autos
- Nos, encontramos con una buena mercancía- comento el jefe de estos hombres, saliendo del auto y acercándose, a una asustada chica
- No esta nada de mal- comento el jefe, que tomo el mentón de la chica, y la observo con mucho detenimiento, y continuo- Podemos, pedir mas de lo que estimamos
La chica, estaba asustada, entonces, lentamente tomo su revolver, y apunto al jefe
- Dejadme en paz, o disparo- dijo la chica, con una voz de nervios
El jefe, que había retrocedido unos paso, se estaba riendo
- Vaya, la chiquilla, piensa que puede manejar una arma- comento riéndose el hombre, y agrego- Pequeña, bota eso, o si no, te va ir muy mal
La chica, disparo y la bala hirió al jefe, en la pierna, él se tiro al suelo con mucho dolor
- Maldita, mocosa- exclamo el hombre, y agrego, sacando su arma, una escopeta- Vienes, con nosotros por las malas, o por las buenas
El hombre, estaba apuntando a la chica, la joven, no sabía que hacer, estaba asustada, y paralizada, entonces una daga, llego de algún lugar desconocido, y traspaso la mano del jefe, haciendo que este gritara de dolor, y soltase la escopeta, y tapándose su mano, observo el lugar donde había provenido la daga, vio una sombra montada en una moto
- Aquellos, que molestan a los inocentes, merecen morir- exclamo la voz de aquella sombra, y la moto bajo por la colina, y se paro al lado de los automovilistas, mostrando, a un hombre, de tez morena, ojos azules oscuros, pelo castaño oscuro, crespo, largo, y desordenado, estaba vestido, con una polera manga corta roja, tenía estampado el símbolo de una cruz de partes iguales de color blanco, un pantalón corto verde, llevaba puestas unas sandalias, y en su espalda, traía una bandera blanca, y diseñada adentro de la bandera, había una cruz de partes iguales roja, con el centro blanco
-¿ Quién, eres
tu?- Pregunto, uno de la banda de los automovilistas
- Soy. Sir Enrique de León, caballero de la ordem de los templarios- se presento el motorista, y agrego- Y, ustedes bellacos, deje de molestar a esta jovencita, y váyanse de estas tierras
- Jamás, y no te metas donde no te llaman, loco- respondió el jefe
- Es preferible, estar loco, que cuerdo en este tiempo- comento Enrique
- Cállate, y disparen- exclamo el jefe a su banda
Todos la banda de automovilistas, sacaron sus armas, y dispararon al hombre, dejando una humareda de pólvora, la chica estaba horrorizada, al ver que no se veía nada de aquel hombre
- Vaya, no eras muy fuerte, eres muy loco- exclamo el jefe, riéndose
- Ya, te dije, que me gusta ser loco, que cuerdo- exclamo la voz de Enrique
Todos, se sorprendieron al ver, que Enrique, aun seguía vivo, llevaba sujetado en su mano un escudo, la bandera que traía en la espalda estaba clavada en el suelo, y flameando por el viento, Enrique, desenvaino una espada, de color rojo claro, empuñadura de bronce
- Ahora, le toca a ustedes- le dijo Enrique, empuño su espada, y fue corriendo hacía los automovilistas, el jefe ordeno disparar, pero Enrique se protegió con su escudo, y continuo su ataque, los miembros de la banda asustadas, por ese hombre que se aproximaba hacía ellos, se fueron en sus autos, el jefe, molesto, saco de su auto una metralleta, y disparo, Enrique, esquivo todas las balas, dio un salto, y con su espada partió la ametralladora, el jefe, sorprendido, salto a su auto y se fue
- Vaya, pensé que tendría una buena pelea- comento Enrique, guardando su espada y se dirigió a la bandera que estaba flameando, saco el símbolo y lo guardo en su espalda, después se dirigió a la chica, que estaba en rodillas en el suelo, puesto que se había caído, Enrique, le ofreció la mano, para que se parase, ella tomo esa mano, y se paro, y agradeció la ayuda de aquel motorista
- De nada, es lo que hace cualquier caballero- le contesto Enrique
- Bueno, me tengo que ir, estaba de paso- le dijo Enrique, pero de repente se desmayo
- Señor, se encuentra bien- exclamo alarmada, la joven
Enrique, abrió sus ojos y se encontró en un estacionamiento subterráneo, y levanto medio cuerpo
- A donde rayos, estoy- dijo Enrique
Se escucharon unos pasos, y apareció la chica, que Enrique había salvado
- ¿Sé, encuentra bien?- pregunto, la joven, y agrego- Se había desmayado
En eso, él, estomago de Enrique, gruño
- Vaya, me desmaye, por el hambre que tenía, no he comido en 10 días- le comento Enrique a la chica
- Le traigo, algo de comer- le dijo la chica, que fue a buscar comida, y le trajo a Enrique
- ¿ Por que, tanta amabilidad?- Pregunto Enrique, extrañado de que esa chica le diese comida
- Usted me salvo, de esos bravucones, por lo menos debo darle algo, para recompensarlo- le contesto la chica
Enrique, tomo un bocado de los alimentos, y se lo comió
- Gracias, este... - dijo Enrique, masticando un trozo de pollo
- Me, puedes llamar Nadia- le contesto la chica
- Según veo, tú no tienes nombre- comento Enrique
- Si, es que desperté hace 5 días, y no tengo recuerdos de mí vida pasada- comento la Nadia
- Enrique de León, no es mí verdadero nombre, al igual que el tuyo- comento Enrique, masticando un pedazo de papa, y agrego- Me lo dieron, los caballeros de mí orden
- ¿ Entonces, cual es
tu verdadero nombre?- pregunto Nadia
- No te lo diré- contesto Enrique[/SPOILER]
[SPOILER]La tierra verde/ La joven, que vigila la biblioteca
Nadia, observaba como Enrique, comía, se sorprendía de que él comiese mucho, y tan rápido, aunque le sorprendía mas la bandera que llevaba en la espalda
- ¿ Señor Enrique, por que, lleva esa bandera?- Pregunto tímidamente Nadia
- Es el símbolo de mí orden- contesto Enrique, y agrego- Los caballeros de mí orden, lleva una bandera pegada en la espalda, y la sacamos, solo cuando haya que pelear
La joven, se sentó en el suelo, tenía varias dudas rodando por su cabeza, así que talvez, este extraño hombre, le ayudaría a resolverlas
- ¿ Que, es eso de tierra verde?- Pregunto Nadia
- La misión, que me encomendaron- contesto Enrique, comiendo una ensalada- Se dice, que ese lugar, es el único sitio, que no fue tocado por la guerra, sus habitantes son lo más antiguos, también llaman a ese lugar, ciudad de los Cesares, el dorado, y otros nombres mas, en muchas mitologías se nombra esa ciudad con diferentes nombres, es una ciudad flotante, por eso nunca esta en el mismo sitio
Nadia, quedo sorprendida, una ciudad flotante, y que sus habitantes, nunca mueren, ni tienes enfermedades, eso sonaba fantástico, pero difícil de creer
- ¿ Es verdad, lo que estas diciendo?- Pregunto Nadia
- Es verdad, es prioridad para mí encontrar ese lugar, ante del ocaso de la tierra- comento Enrique
-¿Ocaso de la tierra?- Pregunto, intrigada la joven Nadia
- Si, mí fecha limite, aunque no sé cuando cae- contesto Enrique, comiendo otro trozo de pollo, y agrego- Están ricos, ¿
Tu, los cocinas?
- Si- le contesto tímidamente Nadie
- Eres, una buena cocinera- le comento Enrique, y ya terminado, dejo el plato, y se paro- ¿ A, donde esta mí motocicleta?
- Esta estacionada- le contesto Nadia, apuntado el lugar donde había dejado la moto, Enrique, le sonrió y fue a buscar la moto, se sentó en ella, Nadia se acerco a él
- ¿Puedo, ir con usted?- pregunto Nadia, y comento- talvez, encontré rastros de mí pasado
- No lo sé- le contesto Enrique, y agrego- Es muy peligroso
- Ya lo sé, pero según parece, que en el pasado fui una excelente pistolera, a sí que me puedo defender- contesto Nadia, y agrego- Yo seré su ayudante, pero por favor llevadme con usted
Enrique, cerro los ojos y quedo pensativo, mientras Nadia esperaba una repuesta, ninguno supo, las horas que estaba pasando varias horas, entonces Enrique abrió sus ojos
- Puede ser mí ayudante, y acompañarme- le contesto Enrique, Nadia, se alegro mucho por esa respuesta, Enrique, hizo una señal para que Nadia, se subiese a la moto
- Entonces, vamos, mi pequeña escudera- comento Enrique, y hecho andar su moto, Nadia, con mucha alegría, exclamo un sí, y elevo su mano, la moto partió
Nos encontramos, en el siglo XXI, el atentado del 11 de septiembre del 2001, abrió las puertas, para lo que vendría mucho después, la guerra, se le llamo guerra contra el terrorismo, aunque
fu mas una excusa, murieron miles de inocentes, por el capricho de unos gobernantes y terroristas, gobiernos posteriores detuvieron por un momento la guerra, pero esa paz se quebranto, 2014, fue cuando estallo la guerra, varios años después de la guerra, se
ve la consecuencia de este mal, miles de personas, que trataban de sobrevivir pelándose territorios, alimentos, entre otras cosas.
En un paraje, con ruinas de autos destruidos, gasolineras desplomándose, y la carretera desquebrajada, el cielo nocturno acompañaba a unos viajeros que estaban trasportándose en moto, que conducía, el supuesto miembro de la orden templaría, Enrique de León, sujetándose a él se encontraba la chica que no recuerda su pasado, Nadia, la moto, llevaba aprendida la luz delantera, para ver donde iba, aunque no era muy necesario, no había nadie en esos alrededores, solos algunas cuantas lagartijas, pequeña, rápidas y escurridizas, y algunos diminutos bichos de la noche, que eran atraído por la luz que emitía la moto, se escuchaban a los grillos llamarse uno a otros, la luna estaba en lo alto y sus cráteres daban la sensación de una cara sonriente, y las estrellas lejanas adornaban el cielo oscuro, Nadia, observa el cielo con mucho interés, desde cuando se despertó y encontró su refugio temporal, no veía ese cielo, y bostezo
- Mejor, que duermas, apóyate en mí espalda, no te caerás. Le aconsejo Enrique, y agrego- El viaje, a la próxima ciudad, será muy largo
- No quiero dormirme, quiero contemplar este hermoso manto- contesto Nadia, pero mientras decía eso, sus ojos se iban cerrando, y se durmió encima de la espalda de Enrique, el cual sonreía
Unas personas, en autos estaban al frente de una estructura que se mantenía en pie, pero que se notaba que se derrumbaba cada vez mas, había una escalera que llegaba a la entrada interior de aquella estructura, no se apreciaba mucho el color del edificio, las personas de los autos, tomaron sus metralletas y comenzaron a disparar hacía la ventana, pero de un agujero en aquel edificio, salieron cuatros mísiles que destruyeron a los autos, los conductores, se fueron corriendo, como almas se le lleva la corriente, mientras los autos ardían en llamas
Ya era el amanecer, y los primeros rayos del sol alumbraba la tierra, la joven Nadia, se despertó, y vio que aun la moto estaba en marcha, y que Enrique, estaba manejando
- Buenos días, pequeña escudera- le saludo Enrique, con una sonrisa
- Buenos- le contesto Nadia, y pregunto- ¿ usted, no duerme?
- No, después de 100 taza de café bien cargado, no duermo en 20 días- le contesto Enrique, con una sonrisa, y agrego- Además, ya he dormido, sobre el cómodo volate de mí moto rocinante
- Ha, pero eso es peligro- le comento, asustada Nadia
- Tranquila, conmigo lo peligroso, es inofensivo- le contesto Enrique, mirándola y esbozando una sonrisa, que tranquilizo a Nadia, Enrique, volvió su rostro al camino
- Ya, vamos a llegar- le comento Enrique
La moto, llego a una ciudad, de que no quedaba rastro alguno, solo escombros de casa, y edificios, y esqueletos que ha habían sido enterrados, los cadáveres estaban desparramados por todo el suelo, dando a la ciudad una impresión muy terrorífica, al parecer de Nadia, la moto paro, en una esquina, y sus ocupantes bajaron, Enrique acarició su moto
- Muchas gracias, mi amigo Rocinante- dijo Enrique a la moto, Nadia, lo observaba extrañada, pero recordó lo que Enrique, había dicho cuando peleaba contra los bravucones que quería venderla como esclava; Prefiero estar loco, que cuerdo, Nadia, desvió su mirada y se fijo que había solo un edificio en pie, una estructura grande, de color verde, aunque sus vidrios estaban rotos, entonces pudo ver una sombra que se movía adentro del edificio
- Vaya, este edificio es el único, que aun esta en pie, según veo- comento Enrique, acercándose a Nadia, y agrego- Es una biblioteca, una estructura de recopilaciones del pasado
- Señor Enrique- comento Nadia, y agrego- Crees, que haya alguien en ese sitio
- Si, puede ver personas, que se refugiaron en ese lugar, igual que tú cuando te refugiaste en el estacionamiento de aquel edificio- contesto Enrique, que bajo su mirada y observo a Nadia, y agrego- Espero, que nos dejen quedar durante algunas horas
Nuestros protagonistas, entraron a la biblioteca, Nadia, se sorprendió al ver la inmensidad de aquel lugar, Enrique, dio un silbido de admiración al ver que las estanterías, y los libros, estaban sin daño alguno
- Este, sitio realmente es una recopilación intacta, de los conocimientos- comento Enrique
Entonces, de algún lugar salieron algunos disparos, Enrique, empujo a Nadia, y los disparos cayeron al suelo, solo rasguñaron el hombro de Enrique, que pudo ver a una chica, con una gran metralleta, grande y pesada, la joven que Enrique, vio por algunos instantes desapareció tras una puerta[/SPOILER]
[SPOILER]Dos personas, unidos por un lazo, que emprende un viaje, con diferentes objetivos, Nadia, una chica de 15 años, que busca sus recuerdos, Enrique de León, un viajero, que tiene una misión, que según él se la han dado una antigua orden, su misión es buscar la “tierra verde”, una ciudad flotante, muy antigua, que esta descrita en varios textos antiguos
El lugar perfecto
Una bala, rozo el brazo de Enrique, que había empujado a Nadia, puesto que alguien había disparado con una metralleta, Enrique, por algunos instantes, vio a una figura femenina, entrar por una puerta y desaparecer, Enrique, se paro, junto con Nadia, que se limpio su ropa del polvo
- ¿Te encuentras bien, Nadia?- Pregunto Enrique a la chica
- Si, estoy bien- le contesto Nadia, que observo el brazo de Enrique, y agrego- Pero, usted, esta herido
Enrique, observo el brazo en que estaba su herida
- No es tanto- comento Enrique, y agrego- Esa chica, debe de estar cuidando este lugar, no la culpo por avernos disparado, pero debemos hallarla, para pedirle que no nos dispare mas
Nadia, observo a Enrique, y afirmo con su cabeza, ambos personajes, corrieron, subieron las escaleras, echa de mármol, y cubierta con un tapiz azul, con bordados rojos, los viajeros, entraron a la habitación donde se había escabullido la chica, se fijaron, que era un pasillo contiguo, de losa color roja, habían estantes con una variedad de libros, en las ventanas, estaban con diseños de vitrales, el dúo, siguió su camino, en ese momento, una gran cantidad de balas, cayo al frente de ellos, el dúo paro su marcha, y pudieron apreciar a una chica, de tez blanca, ojos amarillos como la miel, el pelo largo, que le llegaba hasta la cintura, y de color verde, alta, y esbelta, su cuerpo y físico, mostraba a una chica de 17 años, la joven, estaba vestida con un pantalón corto, ajustado, que le llegaba hasta las rodillas, una camisa azul sin mangas, zapatillas blancas, llevaba una gafa de aviador en su frente, y una ametralladora que sujetaba con sus dos manos, la joven estaba arriba de una lámpara grande con cristales
- ¿ Quiénes, son ustedes?- exclamo la chica
- Tranquila, solamente vinimos a descansar- contesto Enrique, acercándose con prudencia, y agrego- Para, comprobarte lo que te dijo, soltare mí arma
Enrique, saco su espada de y la dejo lentamente al suelo, y pidió a Nadia, que dejase su arma en el suelo, Nadia, saco su arma de su funda que estaba amarrada a su cintura, y la dejo lentamente en el suelo
- Bien, ahora estas convencida- dijo Enrique, que ya estaba enfrente de la lámpara, la joven de 17 años, dio un salto, y cayo al suelo, se paro y dejo su arma en el piso, indicando que estaba convencida
- Que bueno, que no entramos a mayores- comento Enrique
Al rato después, Nadia, le estaba vendando la herida a Enrique, con unas vendas que le presto la chica de pelo verde, Enrique estaba sentado en el suelo, con sus piernas cruzada, mientras que Nadia estaba sentaba sobre sus rodillas, vendando su herida
- Listo- Dijo Nadia, al terminar, se paro, y se limpio su falda
- Gracias, joven escudera-Le agradeció Enrique
Nadia, sonrió, ya se estaba acostumbrando a que le digiera, joven escudera
Enrique, observo a la chica de ojos amarillos, que estaba limpiando su ametralladora, sentada en una silla de madera,
- Yo me llamo, Enrique de León, y soy parte de una antigua orden- se presento Enrique, y agrego- Ella es mí joven escudera, Nadia
La joven, que estaba seguía limpiando su arma predilecta, observo a Enrique
- Mí nombre, es Alexis Alejandría- se presento la joven de ojos color miel
- ¿Alejandría?, me recuerda, a una biblioteca en el antiguo Egipto- pensó Enrique, y le pregunto a Alexis- ¿Por qué, estas en este lugar?
- En este sitio, me siento bien, esa es la razón- contesto Alexis, y dejo su ametralladora en la mesa, ya limpia, y se acerco a la espada de Enrique, que estaba colgada en la pared
- ¿ Por que, llevas una espada, en estos tiempos?- pregunto Alexis, y agrego- A, caso te crees un caballero de un cuento de caballería
- Nosotros, los templarios formado por la orden, no usamos armas de fuego, si no armas como espada, y armas que usaban los antiguos medievales- contesto Enrique
Alexis, lo observo durante un momento, ella no entendía mucho sobre lo que decía, Alexis, se preguntaba, si, ¿ Enrique, estaba loco?,
- ¿ Que, es eso de orden templaría?- pregunto la joven de cabellos verdes
- La orden templaría o la orden temple, es una orden, que nació, en la época de las cruzadas, en la antigua Europa medieval, al principio formado por monjes guerreros, que fueron a defender la tierra santa, en la cual encontraron grandes tesoros del templo del rey Salomón, y entre esas cosas banales, encontraros pergaminos, en las cuales, aparecen ritos para honrar al Dios, cuando terminaron las cruzadas, tiempos después de terminada las cruzadas los templarios fueron perseguidos por el rey Felipe, y el papa de esa época, varios murieron, pero otros escaparon hacía tierras mas lejanas, nos escondimos hasta el día de hot, a mí me han enviado para una misión, encontrar la tierra verde- contesto Enrique
- Vaya, entonces eso es lo que busca, un lugar llamado tierra verde- comento Alexis
Enrique, observo a Nadia, que estaba concentrada viendo las tapas de los libros
- Nadia, esta en búsqueda de sus recuerdos- comento Enrique
- Ya veo- dijo Alexis
En otro lugar, un hombre de tez blanca, cabello rubio, un ojo parchado, y el otro mostraba un color negro, alto, y delgado, vestido, de un pantalón militar, unas botas militares, una camisa negra sin mangas, él estaba viendo unas hojas
- Bien, tenemos todo lo que necesitamos, para invadir ese sitio- comento el hombre, y agrego en voz baja- Es, mi momento de la venganza
- ¿No es mucho, para invadir un lugar?- Pregunto una persona acercándose
El hombre, solo se limito a observar los vehículos, que tenía lanzas mísiles, y otras armas
- Eso es suficiente- contesto el pelo rubio y agrego- Yo, Nerón, destruiré esa biblioteca
Enrique, que estaba observando un mapa que estaba encima de una mesa, él estaba sentado en una silla, y observo que Alexis, tomaba un lanzamisiles, cercano a Enrique, y lo apuntaba hacía afuera, el hombre, se acerco con curiosidad hacía donde estaba Alexis
- ¿ Que pasa?- pregunto Enrique
- Estos, tipos que no aprenden- contesto Alexis
- Enrique, pudo ver una polvorera acercándose, Nadia, se acerco curiosa al lugar, y varios autos, estaba al frente de la biblioteca, cada uno con lanzamisiles, Alexis, se sorprendió de la gran cantidad de autos que estaba rodando la biblioteca
- Sé, mejoraron a sí mismo- dijo Alexis, manteniendo su postura
- ¿ Quiénes, son ellos?- pregunto Nadia, tímidamente
- Es una banda de automovilista, que se hacen llamar el azote de Dios, y están comandado por un tipo que se llama Nerón, es uno de los grupos que cree que en este sitio hay un tesoro- explicó la joven Alexis, que estaba de rodilla, y cargando su lanzamisiles, observo a los ocupantes de aquellos trasportes, y vio a un hombre rubio
- Ese, es Nerón- Exclamo Alexis
Al rato, estaban en una batalla campal, Alexis, rápidamente se pasaba por cada ventana de la biblioteca, se arrodillaba y disparaba, destruyendo a cada auto, al mismo tiempo, los enemigos disparataban sus proyectiles, que chocaban y destruían cada parte de la biblioteca, Alexis, se sentía cansada, de correr de un lugar a otro, pero aria lo que fuera por proteger su lugar, entonces paso lo peor, la biblioteca estaba en llama, Enrique, se dirigió hacía Alexis
- Señorita Alexis, mejor que se vaya de este sitio, que se derrumba a cada ataque- exclamo Enrique
- Váyanse ustedes, yo sacrificare mí vida, por este lugar- exclamo Alexis
Enrique, y Nadia, observaron a Alexis, enojado, Enrique, se acerco a Alexis
- Alexis, ya basta, acaso va a sacrificar su vida por una causa perdida- exclamo Enrique, y agrego- Esta bien, luchar por algo, pero si ese algo, se va a destruir, incluso con el sacrificio de su defensor, entonces para que el defensor lucha por aquello, mejor mantenerse vivo, y buscar ese mismo concepto en otro sitio, y si esta seguro que es eso lo que quiere defender, lucha, y ese sitio, se mantendrá en pie, si esta apunto de destruirse, y sabe que va a desaparece, aunque sacrifiques
tu vida, mejor no luches
Alexis, observo a Enrique, encontró, que él tenía razón, no se había dado cuenta de la importancia de su vida, y que podía buscar otro sitio, entonces se paro y miro a Enrique
- Tienes razón- dijo Alexis, que agallo su cabeza, y agrego- ahora, que haremos para poder escapar
- Tengo, un plan- contesto Enrique, y agrego- También incluye
tu auto
Alexis, observo a Enrique, se preguntaba como supo que tenía un auto escondido, pero no era momento de preguntas, y afirmo con su cabeza [/SPOILER]
[SPOILER]
Adiós biblioteca/ Nueva compañía
La biblioteca ardía en llamas, y estaba apunto de colapsar, con los mísiles que le tiraban, el líder, un nombre que se llama Nerón, y en su interior tiene un gran fanatismo por la destrucción, el caos, y la muerte, estaba comandando aquellos hombres
- ¿Cree, que ya es suficiente, mí señor?- pregunto un soldado, y agrego- Ya deben de haber muerto, o rendido
- No, seguid disparando, idiota, no terminen hasta que este edificio se desmorone- contesto Nerón
En ese instante, las puertas de la biblioteca se abrieron, era Enrique de León, que estaba saliendo a la calle
- Deténganse- grito Enrique, los mísiles pararon su acción destructiva, y los automovilistas, observaron al tipo que estaba adelante
- No, quiero una confrontación, solo queremos salir, sin causar heridas, ni salir heridos- explico Enrique, que bajo por las escaleras de la entrada principal
- Jamás, a mí me gusta que las cosas estén bien destruidas, como lo hacía Atila el Huno- contesto Nerón, t esbozando una sonrisa maniática- Disparad y matadle
- No llegamos, a un buen acuerdo- comento en voz baja Enrique, recibiendo los disparos de las ametralladoras de sus enemigos, Enrique, saco su escudo y se protegió de las balas, Nerón al ver que ninguna bala, podía traspasar el escudo de Enrique, se sorprendió
- Veo, que le sorprende ver él metal, que resiste a todo tipo de bala- comento Enrique, y agrego- El metal, conque están forjados mí escudos y armas, la combinación perfecta de todos los metales existentes, cortesía de mí orden
Entonces, Enrique, se paro, y observo, a sus enemigos, que había parado el ataque, él caballero, saco su bandera y clavo en el suelo, después se puso un casco
- Es hora de luchar- exclamo, Enrique, que saco su espada, y ataco a sus enemigo, Nerón ordeno disparar desde su auto, entonces todos los miembros de la banda enemiga dispararon su ametralladora, pero las balas no le hacía ningún daño, el caballero, atravesó un auto con su espada, y este exploto, repitió, lo mismo con los otros autos
Adentro del museo, Alexis, estaba haciendo alguno ajusto a su auto, un descapotable rojo, largo y ancho, cuando termino, pidió a Nadia, que le diera un pañuelo, para que se limpiara su frente, la tensión y la presión, había hecho que Alexis sudara a mares, cuando Alexis termino, cerro el capo del auto, y se sentó el asiento del piloto, Nadia, en el del copiloto
- Bien, vamos a encender esta joyita- comento Alexis
- Señorita Alexis, ¿ Seguro, que sabe manejar este auto?- pregunto Nadia, preocupada
Alexis, observo a la chica, con una sonrisa
- Tranquila, tranquila, yo sé conducir esta joyita- contesto Alexis, y agrego- Por cierto, ponte los cinturones
Las chicas, se pusieron sus cinturones, la joven Alexis, aprendió él motor, bajo el freno de mano, después puso el cambio a uno, y partió, a una gran velocidad
Afuera de la biblioteca, Enrique, seguía destruyendo autos, entonces escucho el sonido del auto de Alexis, acercándose, esquivo algunas balas, dio un salto y se sentó en su moto, que aun seguía intacta, a pesar de las balas, y los mísiles, la echo andar esquivando las balas de las metralletas, tomo su bandera y la guardo en su espalda, en ese instante salió el auto de Alexis, volando, Enrique, siguió el auto con su moto, dando un impuso en uno de los autos, de los enemigos, y ambos cayeron algunos metros fuera del circulo enemigo, siguieron su camino, esquivando los mísiles, entonces llegaron a un lugar donde se encontraba fuera del alcance enemigo, entonces Alexis desde su auto pudo apreciar como la biblioteca se caía a pedazos, por causa de los disparos de mísiles
- Por lo menos, estoy viva- comento Alexis, un poco deprimida por la destrucción de su lugar preferido
- Bueno, tienes tiempo de busca otro que tenga menos peligros, y que te sea favorable- le contesto Enrique, que estaba sentado en la moto, y agrego- Vamos, Nadia
- Reacuerdo, señor Enrique- dijo Nadia, que subió en la moto, Enrique, estaba apunto de partir, cuando fue detenido por la voz de Alexis
- - Esperen, quizás necesiten ayuda- le dijo Alexis, y agrego- Yo, les puedo acompañar, soy experta en armas pesadas
Enrique, observo a Alexis
- Bien, puedes venir- le Contesto Enrique
- Perfecto- exclamo Alexis, y agrego- Mejor, que la Nadia, venga en mí auto es más seguro, que una moto
- Si, tienes razón- comento Enrique
Al rato, nuestros viajeros, más una compañera, estaban, viajando por la carretera, a los lados del camino, se veía vestigios de lo que fue una creciente civilización humana, ahora solo sombras dan testimonio de esos días de paz, hosterías destruidas, algunas todavía en pie, pero sin techo, gasolineras que estallaron, ciudades en las cuales, no queda ni rastros de ellas, esqueletos humanos por todas partes, aves cañoneras que se comían una a otras, lagartos pequeños que caminaban, incluso, animales de la selva que escaparon de los zoológicos de las grandes ciudades y hicieron esos sitios su nuevo hogar
- Todo, perdió su equilibrio- comento Enrique, que observaba la carretera desierta, en esos instantes, en los cielos un avión militar, paso a una gran velocidad, el piloto de ese avión, que estaba vestido con un traje militar y un casco, observaba el cielo
Ya era de noche, cuando nuestros viajeros pararon, Nadia, sentía que su estomago gruñía, no había comida en toda la mitad del día, Enrique, se bajo de su moto, camino un rato, y después volvió con los demás
- He encontrado, una hostería, que aun esta en pie, talvez, en ese lugar, podamos descansar y comer algo- comento Enrique
- Estupendo- Exclamo Alexis
Unos minutos después, los viajeros estaban adentro de la hostería, la cual a pesar de las guerras, aun se mantenía en pie
- Vaya, que hizo este sitio, debió pensar en una guerra a gran escala- comento Alexis, y agrego- Todo esta intacto
Alexis, fue a la cocina, para revisar, lo que había, al rato, regreso, con botellas de cervezas, gaseosas, confites, y otras cosas, y dejo, los víveres, sobre una mesa, en la cual se sentaron todos, y empezaron a comer y beber, Alexis, tomo de la botella de cerveza
- Esta fresca y deliciosa- Exclamo Alexis, con alegría
- Eres una menor de edad, para tomar cerveza- comento Enrique, que estaba comiendo de un plato
- Oye, soy lo suficiente grande, para tomar cerveza- exclamo, un poco molesta la chica por el comentario de Enrique
- Lo que
tu digas- contesto, Enrique, que corto un pedazo de carne y se la comió
- Buen provecho- exclamo alegremente, Nadia, que mastico un hot-dog, y agrego después de comer ese pedazo- Esto esta rico
En ese instante, se escucho un ruido atronador, los viajeros, observaron por la ventana que estaba al lado de la mesa, un avión militar aterrizar, en ese sitio
- Vaya, otra persona, ha descubierto este sitio, mucho ante que nosotros- comento Enrique, se abrió la cabina del piloto, y del avión, bajo, el dueño de dicho trasporte, se saco su casco, revelando, a un hombre, alto, delgado, de tez blancas, pelo grisáceo que le llegaba hasta la barbilla, ojos verde claros
- Que atractivo- exclamo Alexis
El hombre, entro a la tienda, y observo a los viajeros
- Buenas- saludo, el piloto del avión
Alexis, fue la primera en acercarse, y darle la mano
- Saludos, yo soy Alexis Alejandra, 17 años- se presento Alexis, y presento- La chica, que esta sentada al lado de la ventana, se llama Nadia, y el hombre, que él hombre que esta sentado al frente de la mesa, se llama Enrique
- William Smith, 34 años, ex piloto, de la fuerza aérea de Inglaterra- se presento William
- Vaya un ex piloto de guerra, que emoción- comento Alexis con una sonrisa, y pensó- Pero es muy viejo, para mí
Alexis, observo a William
- Aunque, aun es atractivo- pensó, Alexis,con cara de picara[/SPOILER]
[SPOILER]La resurrección de un emperador/ recuerdos sin miel
En la biblioteca, se podía ver la silueta de una persona, que excavaba él sitio con una pala. El piso de lo que una vez, fue una biblioteca, estaban llena de agujero, él causante de esto, era él dueño de aquella silueta, Nerón, que había sobrevivido, pero que por la explosión se quemo la mitad del rostro del lado derecho, aunque, en esos momentos le ardía su rostro por el humo, y la tierra que él no muy piadoso viento levantaba, auque había excavado casi toda la biblioteca, no había encontrado él oro, que quería, ya era de noche, cuando él se dio cuenta que no había dicho tesoro, solo escombro de lo que una vez fue, unos de los edificio que guardaba una gran información de escritos, Nerón, subió a la superficie, y apoyo su rodilla en él suelo, cansado, angustiado, y agitado, había gastado una gran cantidad de dinero, para encontrar dicho tesoro, su obsesión nació, cuando una vieja adivinadora, le dijo que encontraría un gran tesoro, y de ese instante, anda buscando aquel objetivo, él hombre, golpeo el suelo con su mano quemada, y grito muy fuerte, para desahogar su ira, se paro, y observo su manos, se toco su cara, se dio cuenta de las quemaduras, y mirando él cielo nocturno y nublado
- Voy a eliminar, a esas personas, a aquellos, que me dejaron en esta condición, y encontrare ese tesoro- grito, Nerón, con una furia, la cual hizo, que se cayese los últimos vestigios de la biblioteca, y al mismo tiempo, unos roedores de caminar gracioso, y de simpáticos ojos negros, y pelaje café, pero de un voraz a petito por la falta de comida, roía y arrancaban un pedazo de carne de unos de los cuerpo que yacían muertos
En la hostería, nuestros viajeros, habían decidido descansar en ese sitio, aprovechando él buen estado de aquel lugar, Alexis, y Nadia, dormiría en un cuarto, que tenía dos camas, un baño, y una televisión en la esquina del cuarto, las paredes tenían un color azul oscuro, la cerámica era de color verde esmeralda, y un armario, al entrar a la pieza, observaron dos esqueletos que estaban en él suelo, uno de los cuerpos sostenía una pistola, Nadia, al ver esos cuerpos, le entro una enorme tristeza, y unas lagrimas brotaron de sus ojos, Alexis, que era más fuerte que Nadia, se acerco, al cuerpo y tomo la pistola que sostenía, la revisó bien
- Vaya, estas personas, cometieron el peor pecado del que se tiene registros- comento Alexis, y agrego- Suicidarse, es destruir su propio cuerpo, es igual que matar
La joven, observo a los cadáveres, y quedo pensativa
- Debieron, a verse suicidado, al ver venir la guerra- comento Alexis, y agrego- Lamentablemente, este sitio quedo en pie, al igual que sus cuerpos, que Dios les perdonen
La joven Alexis, iba a tirar los huesos, pero fue detenida por Nadia, que aun tenía lagrimas cayendo de sus ojos
- Señorita Alexis, mejor que enterremos a los esqueletos- dijo Nadia
- Sabe, que enterar a estas personas es casi una perdida de tiempo, se suicidaron, no merecen que las enterremos-le contesto Alexis, con un suspiro
- No sé si lo merecen o no, pero, sería mejor enterrarlas, por lo menos sería mas digno- le contesto Nadia
La joven Alexis, al ver a la chica, a la cual le caían lagrimas, le entro una compasión por aquellos cuerpos
- Parece, que eres bien ingenua- comento Alexis, y agrego- Bien,
tu entierra a estas personas- le contesto Alexis, y agrego- Mientras, yo me voy a dar un baño
Alexis, entro al baño, y vio un chakusi, se alegro al verlo, y observo a Nadia, que cargaba con los esqueletos de los muertos
- Nadia, cuando termines, me acompañas al chakusi- le comento Alexis, a Nadia, la chica, afirmo con su cabeza, y se fue de la habitación
Nadia, que había cavado en la tierra con una pala, la cual había encontrado en una habitación, entero a los cadáveres, y los tapo con arena, dejando una pirámides de piedra cada uno de ellos, después se arrodillo y lloro, ella, no se sabía ningún rezo, a si que prefirió llorar por esas personas, que nunca había visto
- Espero, que a ustedes le haya ido bien, donde quieran que estén- comento Nadia, entonces, la muchacha, sitio que alguien tocaba sus hombros, la chica, giro su cabeza y vio a Enrique, que estaba al lado de ella, el joven, se acerco a las tumbas
- Polvos somos, y en polvos nos convertiremos, nuestros espíritus irán a un lugar mejor- recito Enrique, y observo a Nadia- Eres muy amable, al enterrar a estas personas, creo que ellas, están muy agradecidas contigo, por sé la única persona que se preocupo por ellas
Nadia, solo observo a Enrique, que la siguió observando, y esbozo una sonrisa
- Si algún día muero, quiero que la persona que entierre mí cuerpo, seas tú- le comento Enrique
Nadia, se sorprendió por él comentario del templario
Alexis, se estaba bañando en él chakusi, con agua tibia, y la cual le estaba relajando, en eso se abrió la puerta del baño, y entro la joven Nadia
- Ya llegaste, que bueno- comento Alexis, y observo a Nadia- Mejor, que te quites la ropa
Nadia, le dio vergüenza
- Estamos entre mujeres, no te debe dar vergüenza- le dijo Alexis, con una sonrisa
Al rato, ambas se encontraban en el chakusi, Alexis, estaba relajada, Nadia, estaba al lado de Alexis, aunque algo colorada, nunca, en lo que ella recuerda, se había bañado desnuda en un chakusi junto a otra persona
- Veo, que
tu cuerpo no esta nada de mal- le comento Alexis, observando él cuerpo de Nadia
Nadia, se cruzo su brazo, tapando sus pechos, Alexis, le sonrió, le agradaba Nadia, era ingenua, y a la vez como una hermana menor
- Sabes, con ese cuerpo en unos años más, podrás encontrar a un chico que te ame- le comento Alexis, y agrego- Yo he tenido, como cinco novios
Nadia, esbozo una sonrisa, aunque, no había entendido la ultima parte
Una cruenta batalla, se estaba desatando en una ciudad, un grupo de militares, luchaban contra sus enemigos, los dos bandos no mostraban piedad algunas con los civiles de la ciudad que huían despavoridos, pero al final, terminaba muerto de una o otra manera, algunos cadáveres, murieron por que una gran muchedumbre les pisotearon, otros porque, un gran bloque de un edificio cayo encima ellos, algunos menos afortunados, por el fuego cruzado, pero habían otros que lograban huir, en un hospital, única estructura que habían respetado, se encontraba un científico, alto, de tez blanca, pelo castaño oscuro corto, ojos azules claros, vestido de bata de científico, unos pantalones azules, unos zapatos cafés oscuros, llevaba puesto unos lentes, el científico, observaba, a su hija, una niña de 6 años, que estaba en estado de coma
- Querida hija, espero, que nos disculpes por causar esta guerra- le dijo el padre a su hija
En esos instantes, entro a la sala, una persona de bata blanca
- Señor, ya esta listo- le dijo el joven, al científico
Él científico, afirmo, y tomando la camilla ayudado por su asistente, llevaron a la niña a un sitio que parecía, un laboratorio, conectaron varias cosas a la camilla, y le cambiaron él respirador a la niña
- Espero, que con eso sigas viviendo, hasta que salga en estado de coma, mí niña-le dijo él científico, besándole la frente, y agrego- Pero, talvez yo no este
Él sol salía, alumbrando todo lo que había su paso, Nadia, se había despertado, por aquellos rayos, la joven, se fijo, que no había nadie en la cama al lado de ella, y supo que Alexis, ya se había despertado, Nadia, se pregunto, que significaba ese sueño que tuvo, y porque, aquella niña le parecía muy familiar, al igual que aquellos hombres[/SPOILER]